domingo, 30 de junio de 2013

¡INTRUSAS!

Llegamos a la puerta y Harry estaba temblando. Le apreté aún más fuerte la mano y casi grita del dolor. Estuve a punto de echarme atrás, pero Harry no dejaba irme. Encendí la luz rápidamente y vimos a 3 chicas sentadas en el sillón.

H: ¿Qué hacéis aquí? ¿Cómo habéis entrado? ¡Nos habéis asustado!
X: H...Harry... Lo sentimos. Somos unas Directioners que estaban en la entrada esperando que os asomáseis para veros y como no podíamos aguantarnos escalamos por la pared con estas cuerdas y entramos por la ventana.
_: ¿Pero estáis locas? Las cuerdas podrían haber fallado y os hubiérais hecho daño.
X: Tranquila, sabemos escalar.
H: ¿Y cómo os llamáis?
X:Yo soy Valeria, esta es Laura y mi hremana pequeña se llama Irene.
H: Pues ella es _, la no...

Le di un codazo a Harry para que no siguiera con la frase. Estuvimos hablando un poco con Valeria, porque Laura tenía mucha vergüenza e Irene se estaba quedando dormida. Me caía bien Valeria, era guapa y simpática y nunca la había visto por aquí. Nos contó que era de Colombia y que había venido un par de días con su familia aquí a pasar las vacaciones. Se hicieron las 5 de la mañana y la madre de Vale la llamó para que se fueran ya al hotel donde estaban. Me dio pena que se fuera, quería seguir hablando con ella. Nos fuimos a dormir porque no habíamos dormido nada. Llegué a la habitación de Liam y me tumbé al lado de él. Lo abracé y poco después me quedé dormida.
Me desperté a las 9 de la mañana porque Harry me había despertado.

H: _, despierta. Vamos al Centro de Salud a buscar las muletas que me acaban de llamar diciéndome que tenemos que ir a buscarlas ya.

Me levanté y fui a desayunar algo rápido mientras Harry se vestía. Terminé de desayunar y ya Harry estaba esperando por mi mientras me vestía. Me terminé de preparar con cuidado de no hacer ruido y le escribí una nota a Liam que decía:
 "Cariño, Harry y yo nos vamos al Centro de Salud a buscar las muletas. Si no llegamos antes de que te despiertes ya sabes donde estamos. Te he apuntado mi número de teléfono en tu móvil porque se nos ha olvidado dárnoslo cada uno. Te quiero. xx _."
Se la puse en su mesita de noche y salí al salón donde Harry me estaba esperando. Al salir por la puerta de la calle Harry me cogió como la primera vez. Tenía mucha fuerza y era muy bueno preocupándose por mi. Pensé: "Cuando encuentre a su princesa, ella será la chica más feliz del mundo al lado de este ricitos tan encantador".
Estábamos a pocos pasos del Centro cuando vimos a una chica que creía conocerla de algo. Nos acercamos y si la conocía.

_ y H:¡Valeria!
V: ¡Chicos! ¿Qué tal?
_: Bien, veníamos a buscar mis muletas para que el pobre Harry no esté cargando de mí cada vez que salimos.
H: ¿Cómo que pobre?
V: Jajaja, ai que ver... Qué bien os lleváis.
_: Es que este chico es un dulce...
H: Gracias _, pero sabes que no es verdad.
_: ¿Qué no? Pregúntaselo a las trece millones de Directioners que hay para que veas que están conmigo.
H: Está bien, está bien... ¿Nos acompañas Valeria?
V: Vale.

Entramos a dentro y esperamos en la sala de espera a que un chico saliera de la habitación para que me dieran las muletas.

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