"Aún no te has rendido por lo que veo. Lo creas o no ahora mismo te estoy viendo.-Miré hacia todos lados muy asustada. Quién era? Y sobretodo, qué quería?-No mires, no me vas a encontrar. Procura que desaparezcas de la vida de mis ídolos porque estás causando muchos problemas. Las demás chicas, incluso Haridian que ya no está, me caen mucho mejor que tú. Hasta Paola, que está con mi Harry. Y sí, sé que Harry y ella están saliendo. Como he dicho antes, he estado observándote, a tí y a los demás-.¿Con su Harry? Ya creo que sé quién me escribió la carta-Recuerda. Muérete. Todas las Directioners te odiamos."
Cerré los ojos con fuerza y un par de lágrimas cayeron encima de aquella maldita hoja. Se acabó. Dejé la carta en la cama y me levanté para salir de allí. Abrí la puerta con cuidado de no hacer ruido y bajé las escaleras con sigilo. Desde ahí se oían las risas de los demás por las locuras de Tania y Louis. Entré en la cocina y abrí el cajón de los cubiertos. Cogí uno de los cuchillos que más cortan que tenía y cerré el cajón. Salí de allí y subí las escaleras. Entré en mi habitación, me encerré en el baño y le puse el seguro a la puerta. Miré el cuchillo y me mordí el labio, ¿Sería capaz de hacerlo? Era la única forma de reprimir mi dolor, así que sí, sería capaz. Me acerqué al lavamanos y dejé a la vista mi muñeca derecha. Tragué saliva involuntariamente y me acerqué la punta del cuchillo a mi piel. Presioné sobre ella y apreté los labios para no gritar cuando noté que el cuchillo había atravesado mi blanca piel. Montones de lágrimas salieron de mis ojos, los cerré con fuerza y arrastré el cuchillo por la muñeca. No quería mirar. Un pequeño grito se me escapó y abrí los ojos de par en par. En ese momento deseaba con todas mis ganas que no me hubiesen oído. Separé el cuchillo y miré poco a poco la gran herida que tenía en mi muñeca, llena de sangre. Suspiré y volví a apoyar el cuchillo en mi piel. Volví a presionar la punta, esta vez más fuerte y empecé a deslizarla por mi muñeca, cerré los ojos y de nuevo esas lágrimas corrieron por mis mejillas. Abrí mis ojos y vi mi brazo llena de sangre.
Aparté el cuchillo y lo escondí detrás del lavamanos. Creía que ya era suficiente. Me lavé la sangre y saqué de un botiquín una venda. Me la puse alrededor de la muñeca y luego me lavé la cara. Me maquillé un poco para que no se notase que había llorado y salí del baño. Abrí el armario y saqué un pulóver, me lo puse y cubrí con la manga mi muñeca. Escondí la carta y bajé las escaleras.
[Narra Liam]
Estábamos riendo por culpa de Louis y Tania cuando notamos que _ entró en el salón. Se acercó a mí y se sentó a mi lado. La notaba apagada y distante.
Li: ¿Por qué tardaste?
_: Eh... La carta era demasiado grande.-Dijo indecisa.
Li: Vale...-No me lo creí, pero tampoco quería presionarla.
Pao: _, estábamos diciendo de hacer hoy el Árbol de Navidad. ¿Te parece?-Dijo sonriendo.
_: ...
Li: _.-La moví.
_: ¿Qué?.-Dijo acomodándose en el sillón.
H: Paola estaba diciendo de hacer el Árbol de Navidad hoy.
_: Ah, claro. Me parece bien. En el garaje hay adornos y está el Árbol. ¿Vamos?
Todos asentimos y nos levantamos para ir al garaje. Entramos y los chicos nos pusimos a buscar las cosas mientras las chicas acompañaban a Tania, ya que no podía coger peso. Cuando encontramos todo entramos de nuevo a la casa y dejamos las cosas en un rincón mientras todos abríamos el Árbol y lo colocábamos bien. Cuando estuvo bien colocado empezamos a decorarlo. Perrie colocaba las bolas con Paola, Tania y _ ponían las guirnaldas y nosotros colocábamos algunas decoraciones por la casa. A Harry se le ocurrió poner un muérdago en la puerta principal y lo puso con ayuda de Louis. Cuando lo colocaron estaban justo debajo y todos empezamos a reír.
H y Lo: ¿Qué?-Dijeron asustados.
N: Tienen que besarse.-Se rió con esa risa contagiosa que tiene.
T: ¡Eh! Harold, esta vez te dejo, pero ¡los labios de Louis son mios!
H: No quiero besarle.-Puso cara de asco.
Lo: Anda ya, si me has besado muchas veces.-Puso cara pícara.
H: ¡No!-Dijo corriendo con los brazos en alto hasta el sillón y se tiró allí.
Lo: ¡Ven aquí amor mío!-Dijo corriendo con los brazos como las alas de un avión.
H: ¡Quita!-Se empezó a reir cuando Louis se puso encima suya y fingió besarle.

Todos nos empezamos a estallar de la risa, aunque _ no se reía tan fuerte como siempre, le pasaba algo.
H: ¡QUITA GORDO!
lO: ¡¿COMO QUE GORDO?! Si estoy buenísimo.-Dijo levantándose del sillón y quitándose la camisa.

Todos nos empezamos a reir cuando vimos que Tania se quedó embobada mirando el cuerpo de Louis.
Pasamos la tarde hablando y riendo hasta que llegó la noche y nos fuimos a dormir, Louis fue el primero que cayó dormido en la cama, y aprovechamos para hablar sobre la fiesta. Fuimos al salón y empezamos a hablar.
_: Pasado mañana es el cumpleaños de Lou. ¿Cuándo vamos a comprar las cosas?
T: Mañana, supongo.
Li: Tú te puedes quedar con Louis a dar una vuelta por el parque o algo.
T: Vale.
Pao: Los demás vamos mañana a las 4 al centro comercial, ¿les aprece?
Todos: Si.
H: ¿Puede ir mi hermana Paula?
_: ¿Paula?-Se le iluminó la cara.-¡Sí! Sabes que la adoro.-Puso cara de cachorrito.
Pao: No sabía que eran tan amigas.-Sonrió.
_: Sólo te digo que te va a caer genial. Es súper adorable, como Niall.-Él se ruborizó y sonrió.
N: Gracias. Y sí, es muy adorable.
H: Eh... Se lo acabo de decir por WathsApp y dice que si puede traer a una amiga.
Z: Claro. ¿Quién es?
H: Raquel.
Z: ¿Raquel? Hace mucho que no la vemos.
_: No sé quién es Raquel.
Li: Es que nunca ha venido con nosotros, es muy tímida. Pero Paula le convenció para que viniese.
T: Vale, pues eso, dile que mañana quedamos a las 4 menos cinco en la entrada del centro comercial.-Bostezó.
H: Vale, pero será mejor que vayas a dormir.-Rió por lo bajo.

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